A la luz del Evangelio de Mateo (cap. 4), y como nos recordó Jorge Eduardo Scheinig, estamos llamados a ser sal y luz desde lo cotidiano:
. Enseñar con coherencia
. Acompañar con esperanza
. Transformar con pequeños gestos
En cada aula, el Reino se hace visible cuando educamos con compromiso, sonrisa y corazón.
¡Vamos, Equipo Cardijn!

